La sonrisa de la negra. (Amores de cuarto de hora II)
Amores de cuarto de hora.
En su coche.
-Es que te quiero mucho- Él es un chaval joven con ojos de animal apaleado de no más de 18 años.
-Ya lo sé- A su lado, en el asiento del conductor del coche gris familiar, con cara de suficiencia y dominando el terreno, un hombre bastante más mayor aunque muy cuidado. Debe tener unos cuarenta pero podría pasar por un treintañero recién cumplido.
-Pero tú no me quieres a mí- dice comenzando a besar a su ídolo. El hombre se deja hacer y el chico adula su hombría besando todo su curpo con total reverencia. La mano del hombre apoyada en la nuca del chico conduce su cabeza hacia el destino de entrepierna mientras el chico quiere entretenerse en el resto de la piel.
-Alguna vez podríamos quedar para hacer otras cosas, ¿no?- Dice el chico con la cabeza obligada por la mano inquisitiva y la boca ya debajo del ombligo.
-Sabes que no- Dice dejando de hacer fuerza. Y tras soltar una carcajada replica: -Si quieres nos vamos tú, yo y las niñas a pasear por el parque.- El muchacho calla y se seca una lágrima. El hombre mira al frente.
-El otro día te vi con ellas, con tus hijas.- El hombre le mira por fin a los ojos, pero el muchacho acob... (... continúa)
Cosido a tu pecho.
Déjame coser tu pecho al mío.
Déjame trazar puntadas dolorosas
que al final nos unan para siempre
(o por lo menos hasta mañana).
Déjame usar de hilo las venas
(como calles en esta ciudad)
que tantas veces he querido desgarrar
y ahora quiero enrollar a tu cuello.
Déjame usar como aguja tu polla
que parece vigilarme en la oscuridad.
Y así, cosido a tu pecho,
mo oirás respirar cuando amanezca,
te oiré latir cuando me pienses,
sentiré tu entrepierna embravecer
y tú mi bragueta llamarte a gritos.
Y así, cosido a tu pecho,
el frío de mi almohada será tibio
y las olas de tu pelo, como el mar,
bañarán nuestros cuerpos
tras el juego que nos hace sudar.
Y así, cosido a tu pecho,
volveré a creer en la belleza.
He vuelto a hacer limpieza
Pues si, he vuelto a remover viejos papeles y esto es lo que he encontrado:
He visto una ciudad a medio vestir.
Una ciudad a medio caminar,
con su larga cola de boda y miserias.
Tremendas miradas latigadas por un exilio de hambre.
Los negros y moros que tanto sudan
como ánades en petroleo.
He visto y caminado, a medio llorar,
una ciudad blanca de baldosas sucias.
Estaciones de Metro en desuso por el aire,
y gente que anda y no sabe tejer alfombras.
Un manto de niebla cosía la Glorieta de Atocha
y nadie veía que las punzadas de la aguja
nos tejen al suelo...
y yo quiero volar.
___________________________________________
2:06 de la mañana.
Es mi madrugada.
Ya no sé vivir de día.
El calor artificial
ha sabido desentumecer mis dedos...
y algo más.
A veces escribo.
_________________________________________
Esa terrible paz que son tus alcantarillas,
tus puntos en el cielo,
tu negro zarpear en el silencio.
Vomitados, nosotros, sólo esquemas de almas,
a veces te miramos.
Cielo negro,
de noche y de día nos iluminas
hacia tu negro corazón de madriguera,
y apenas te escriben los poetas,
7/11
La penumbra de tu piel
fundida hasta las trancas con la noche,
oliendo a mi saliva,
besada hasta gastarse,
desprende tu sudor en esta boca
que sólo sabe amarte.
Y es tu piel, mi saliva y tu sudor
la masa espesa que agitamos ciegos,
amándonos desnudos,
erectos, imponentes,
dispuestos a lamer
el último rincón de nuestro cuerpo
con lenguas que son dedos de alfarero,
y hacer así vasijas
que sean un descansar para tu cuerpo
fugaz, tal vez eterno.
palabras labraspa braspala
Tenemos miedo a las palabras porque son cadenas.
Aquel que dijo amor se dejará morir
el día que sepa que no volverá a decir
amor.
Luz
Como el tibio sol del amanecer,
entre la escarcha azul y sucia,
has venido a templar al vagabundo
que hace tiempo que perdió el camino.
De noche te intuyo, calor que perdura,
de día te sé, soberbio y sutil,
desbrozando los edificios que impiden que te mire.
Sé que has venido a rescatarme
con una sonrisa de luz,
pues luz eres,
vibrante, sereno, cálido e imponente.
Déjame agostarme a la sombra
del que luz es (sombra cálida),
para poder ser la línea alargada
del árbol al sol de la tarde.
Sombra que marque por dónde puedes andar.
Sombra que sea camino entre tanta luz,
y tú,
luz que abra el camino
del que sólo sabe ser cobija ennegrecida
(oscura pero cálida)
que abrigará el corazón frio del sol.
Nueva vida.
Hasta ayer sólo supe escribir sobre mí,
a partir de hoy sólo podré escribir sobre ti.
.
He visto gente andando ante mis ojos. Como un faro
te he buscado. Ni tus ojos ni tu boca
ni tu piel me han encontrado.
Me ha faltado el destello que me brindas
cuando te sueño, y entre las olas
me he despertado vacío en mi cama vacía
como un mar vacío.
En una botella rota
he guardado lo poco bueno
que queda de mí.
Es tuyo.
Espero que te llegue.
Esto es lo que hay.
Tengo miedo de acabar desquiciado mordiendo los bordes de las puertas; mirandome al espejo, envejecido; ocuapndo un lugar que no me corresponde. Me dicen que soy feliz porque estoy donde quiero estar, y no es así. Veo caras que hablan y no saben lo que dicen, y no sé lo que dicen. Y el hastío no me deja respirar. Y el hastío no me deja vivir. No quiero seguir así. No quiero seguir aquí. Quiero morir y que nadie se entere o vivir sin que nadie me pida cuentas. Y dormir, dormir, dormir...
¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué se supone que debo estar aquí, entre gentes que se muerden con sonrisas? Si ni lágrimas me quedan para llorar los cadáveres que me devuelve el espejo. Si no me interesa esto que se supone que me debe interesar.
Esto es lo que hay. Cuando cae el telón y el personaje desaparece, queda el actor... o el impostor, que es lo que siempre he sido. Nací para ello, y con ello moriré.
Gripe-Flu
Me gusta la palabra (flu, flu, flu).
Pero más me gusta el antiviral para combatir la gripe del pollo: Tamiflú (Tamiflú, Tamiflú).
Si yo te meto Tamiflú,
te meto filigranas tamizadas.
Tamiflú, Tamiflú.
Superflua flipada
Tamiflú.
Estáis todos locos,
Lolo está loco.
El Tamiflú flipa.
Vamos a morir todos.
Mi escuela a veces es muy divertida
Ayer fue la inauguración oficial del curso, ya sabéis, un acto institucional donde van una serie de personalidades, dicen unas palabritas, inauguran el curso y luego se ponen moraos en un ágape medio cutre. Pues bien, ayer, una de las personalidades que nos visitaros fue la insigne Esperanza Aguirre. Sobra decir que en una escuela de teatro las simpatías hacia la clase política son escasas y más si esta clase política es del Partido (im)Popular. Pero, evidentemente, somos más originales que cualquier sector de estudiantes y no nos dedicamos a abuchear a la interfecta (que por otro lado es lo que se hubiera merecido). Muy al contrario, un reducido grupo de alumnos se disfrazaron de peperos superpijos y se dedicaron, desde la llegada de la querida Esperanza, a vitorearla y lanzarle bravos y hurras. Si en cualquier momento se la nombraba, el grupo de enmascarados interrumpían el acto al grito de "BRAVO!!". Resultaba muy gracioso cómo la cara de la Espe iba cambiando, desde la entrada en la que se había creído que tenía un reducto de seguidores a su favor, hasta que se dio cuenta de que se estaba riendo de ella.
En un momento de su intervención, y tras la enésima interrupción de los pseudo peperos, ésta dijo: "Tenéis que prepararos más, tenéis que aprender a interpretar mejor porque suena falso lo que decís". Claro, señora, de eso se trataba.
<... (... continúa)
Lo que hace el aburrimiento en clase
he visto tu cara.
Y la esponja de tus ojos
lo ha absorvido todo.
Intenté salir corriendo del aula
y la profesora seguía hablando
mientras tu oreja la fagocitaba
y el resto de la clase
se colaba por los poros de tu piel.
Enorme y aplastante
tu sonrisa me ha dejado ciego
y ya no puedo seguir huyendo.
Esto es para todos vosotros
Hay una persona en concreto, Brisa, que ha estado ahí, al pie del cañon desde el principio. Brisa, sé que te debo una explicación, mucho tiempo sin dar señales de vida. Bueno, he pensado muchas veces mandarte un mail y contarte cosas... pero soy vago, muy vago. Esa es la única excusa si es que se puede considerar tal. Gracias por haber estado ahí.
El ... (... continúa)
De mensajes ocultos
Otras veces los mensajes que se envían son orales o escritos, fuera de toda ley de lenguaje no verbal. Y eso tiene más cojones. Porque si alguien te dice, pongamos por ejemplo, te quiero meter la lengua hasta el pescuezo, uno entiende que esa persona tiene intenciones erotico-festivas sobre nuestra presona, ¿no? Pero ¿y si luego, cuando uno, ante la evidencia de este mensaje, se decide a atacar resulta que le salen diciendo que hemos entendido mal? ¿que qué estamos haciendo? Uno se queda harto confundido. Patidifusito perdido. Y bueno, es todo lo que quería decir, de nuevo un post gilipollas. Pero no me podía quedar callado. Así que a controlar lo que decimos y hacemos, que luego confundimos al personal, ¡leñe!



