La sabiduría de Adolfo Marsillach
Hace una semana empecé a leerme la autobiografía de Adolfo Marsillach, un libro que teníapendiente desde hace ya mucho tiempo. Buscando eruditas aseveraciones sobre el teatro, me he encontrado con una narracion muy amena y una persona sorprendente. Muy lejos de posibles lecciones de teatro, he encontrado dos pasajes magistrales; ahí os lo dejo:
De pezones:
El pezón es una cosa muy seria sobre la que no se ha escrito suficiente. No es verdad que todos los pezones se pongan duros al tocarlos. Esa es una pretension machista no siempre certificable. Los he visto delgados como puntas de lápiz y despatarrados como camellos al sol. Algunos, si se acarician, sonríen agradecidos y otros se encierran en un mutismo triste. He descubierto, con la experiencia de los años, que las mujeres no usan sujetadores para dominarse los pechos, sino para ocultar los pezones. Saben que son su punto débil, su talón de aquiles, su señal de alarma. Cuando los senos están libres, debajo del suéter, el pezón es un curioso impertinente que asoma la cabeza. Es muy fácil enamorarse de una mujer, pero es casi imposible enamorarse de sus pezones.
De actrices y políticos:
... o sea que las actrices son más normales de lo que los políticos quisieran y los políticos más anormales de lo que las actrices imaginan.
De pezones:
El pezón es una cosa muy seria sobre la que no se ha escrito suficiente. No es verdad que todos los pezones se pongan duros al tocarlos. Esa es una pretension machista no siempre certificable. Los he visto delgados como puntas de lápiz y despatarrados como camellos al sol. Algunos, si se acarician, sonríen agradecidos y otros se encierran en un mutismo triste. He descubierto, con la experiencia de los años, que las mujeres no usan sujetadores para dominarse los pechos, sino para ocultar los pezones. Saben que son su punto débil, su talón de aquiles, su señal de alarma. Cuando los senos están libres, debajo del suéter, el pezón es un curioso impertinente que asoma la cabeza. Es muy fácil enamorarse de una mujer, pero es casi imposible enamorarse de sus pezones.
De actrices y políticos:
... o sea que las actrices son más normales de lo que los políticos quisieran y los políticos más anormales de lo que las actrices imaginan.
2 comentarios
Thyrsis -
Lulú -
¡Ah! increíble concierto de Dulce Pontes al que asistimos Raquel y yo en Alicante. Además encontramos a dos amigos a los que hacía dos años que no veíamos.
Un abrazo y a ver cuando comemos juntos.